
Los espejos se quedan sin rostro en la noche
y vuelven al gesto anónimo de las paredes,
olvidan sus máscaras
y vuelven a la oscuridad
como reflejos guardados
para las sombras
como formas que huyen de un pasado
sin recordar nunca la luz que los ha visto llorar.
Los espejos dejan su rostros cada noche
y vuelven al vacío de las cosas
que no se ven.
figuran inhabitable,
imitando el otro cielo,
el otro sueño de los ojos.
que la vanidad no puede ver.
Los espejos se limpian en la noche,
tragando una expresión sin máscara
en la oquedad...
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