Oigo la música que se derrama en las ramas,
astillando el silencio del alma.
Oigo el agujero,
donde siempre estoy cayendo.
Me invito a morir en el
y nadie ve que me muero.
La noche es una puerta,
donde apenas cabe el tiempo.
Me invito a volar en ella
y nadie ve que vuelo.
El día que se cierre para siempre
ya no estaré para abrirla...
La noche es un carruaje
que nunca parte...
Es una boca, boca abajo y suspendida,
hilando los suspiros del alma...
La noche es un hoyo
donde siempre nos estamos yendo,
me invito a vivir en ella
y nadie ve que muero...




